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Gloria Calzada brings sexy back

Yo
pongo a "Paradas contínuas" (producida por Gloria Calzada y dirigida por Gustavo Loza) en el grupo de las películas que pueden
hacer dinero, vender boletos y sacarnos de la dependencia de los
Foprocoines , promocines y otras becas. No sé si fue coincidencia o chiripazo pero en su secuencia inicial hay algo muy ingenioso: la acción ocurre en un cine abandonado, en ruinas en
cuya fachada hay una manta que dice "Por una repartición equitativa del
peso en taquilla"
Al
igual que Bajo La Misma Luna, El Estudiante o Rudo y Cursi es un cinta
desvergonzadamente comercial y mejor que mejor, lograda; con clichés y
lugares comunes, no la vayan a ver esperando la vanguardia del cine
mexicano, váyanla a ver para encontrar algo muy muy muy raro e
inusual: una película mexicana de fórmula comercial bien hecha.
Es
la historia de Perico, un preparatoriano que no ha tenido éxito
tratando de perder la virginidad pero será afortunado en los negocios
cuando se le ocurra rentar una combi retro como alternativa a las
parejitas que por alguna razón no tienen donde acostarse (si lo
pensamos detenidamente este podría ser incluso el High Concept de una
serie de Showtime o HBO: Weeds, Hung, Breaking Bad, ya saben, personas
comunes que curzan la línea moral para resolver un conflicto).
El
cast es perfecto. Tanto Ramón Valdes (as in: el nieto de Tin Tan) como
Luis Arrieta son una revelación, buenos actores de comedia que pueden
con diálogos de referencia pop (como cuando Ramón le dice a la amiga
lesbiana de su novia "Mira, Ana Guevara") y son naturales para llevar la fuerte
carga de humor sexual.
Javier Rivera como el amigo gay que se aferra a
su personalidad de macho pero que sus amigos ya lo dan por gay, es
tambien genial.
No corran a ver "Paradas Continuas" no la garantizo yo como crítico, pero si debo admitir que es de las
primeras películas mexas que, a la hora de tocar temas como sexo,
prostíbulos, preservativos, virginidad, homosexualidad, lo hacen con
cierta deshinibición y sin el tono de tabú. Si bien el arranque está
ordenado en flashbacks y flashwordards innecesarios, el segundo y
tercer acto mejoran. Lo que más me impresionó fue, nuevamente, algo
raro de ver en un cinta mexicana: ritmo, ritmo, señores, ritmo!!!! y chistes simplones, albureros,
pero bien ejectuados.
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